"Los ángeles son los ministros de Dios, que, irradiando la luz que constantemente dimana de la
presencia de él y valiéndose de sus rápidas alas, se apresuraran a ejecutar la voluntad de Dios".

jueves, 14 de abril de 2011

EN POS DE MI

Pero a mi siervo Caleb, par cuanto hubo en el otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entro, y su descendencia la tendrá en posesión. Números 14:24.

La recompensa de Caleb no fue resultado de su espíritu aguerrido. Su espíritu aguerrido fue el resultado de haber seguido a Dios. El texto dice que "en él hubo otro espíritu y decidió ir en pos de mi". Al referirnos a Caleb, generalmente nos concentramos en las características de liderazgo que el demostró tener a lo largo de su vida. Ya he oído exposiciones de autoayuda, mencionando a Caleb como ejemplo del hombre vencedor.
Pero, pocas veces oí a alguien destacar la verdadera causa de las características positivas de su personalidad. El decidió ir en pos de Dios, escogió servirlo, vivir con el Señor. Esta es la más sabia decisión que algún ser humano pudiera tomar. El resultado de esa decisión fue que él y sus descendientes disfrutaron de las bendiciones de la Tierra Prometida.
Es triste ver que los seres humanos buscamos desesperadamente las bendiciones. Todos corremos en pos de los propios sueños y realizaciones; todos luchamos por un "pedazo de tierra bajo el sol". Pero, pocos deciden seguir a Dios y prestar oídos a sus enseñanzas.
¿Cómo ir en pos de Dios, en nuestros días? Separando diariamente un tiempo para estudiar la Biblia y orar. El estudio de la Biblia no es un deber del cristiano; es el secreto de la vida victoriosa. Resulta alarmante como, a veces, estamos dispuestos a pagar una alta suma de dinero con el fin de asistir a un seminario de autoayuda, cuando todo lo que se ensena allí está en la Palabra de Dios, y no tienes que pagar nada por eso.
Busca al Señor todos los días. Deja que él entre en tu vida. Resérvale un lugar en tu agenda. Conversa con él. Cuéntale de tus necesidades y ansiedades. Pídele orientación y consejo, por medio de la lectura de la Biblia. Y veras como tendrás otra visión de la vida y de los problemas. Estos seguirán allí, pero tú no serás el mismo. Dios estará contigo, y en su nombre serás capaz de atravesar los mares rojos de la vida, cerraras la boca de los leones que te quieren devorar. La antorcha de la Presencia divina te acompañara de noche, y durante el día vivirás a la sombra del Omnipotente.
Haz de este un día de compañerismo especial con Jesús, y recuerda lo que Dios anuncio: "Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en el otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entro, y su descendencia la tendrá en posesión".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

LEVANTATE!

Por jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano. Salmo 37:23,24.

Isaías es un joven cristiano. Aprendió a depositar su confianza en Dios desde niño, y las cosas siempre le fueron bien. Hace cinco años, inicio un negocio. Iba viento en popa. Lamentablemente, quiso dar el paso más largo que las piernas, y hoy la empresa está hundida en un mar de deudas.
El joven empresario entro en pánico. Se desesperó y, arrodillado, pregunto a Dios: "¿Por qué permitiste todo esto, si yo siempre te coloque a ti en el control de mi empresa?"
Isaías necesitaba entender el texto de hoy. ¡Qué sucede cuando el ser humano permite que Dios ordene su camino? La vida es una experiencia de crecimiento y de prosperidad. La palabra hebrea traducida como "ordenar" es kuwn, que significa afirmar, dar seguridad, establecer. ¿No es eso lo que toda empresa necesita para dar resultado?
Cuando tus pies vacilan caminas con timidez; tienes miedo de arriesgar, no te atreves a avanzar. ¡Que te falta? ¡Que Dios establezca tus pasos, que de firmeza a tus pies!
Conozco gente inteligente, capaz, luchadora y tenaz, que no prospera. Cualquier iniciativa termina en frustraci6n. Entonces culpa a los demás y, si no encuentra a otros para culpar, transfiere la causa de su fracaso a la "mala suerte" o al "destino".
Por otro lado, el hecho de que Dios ordene tus pasos, como es el caso de Isaías, ¿quiere decir que estarás libre de dificultades? ¡No! Vives en un mundo de dolor y tristeza. Muchas veces, tus pies resbalaran; encontraras hoyos traicioneros en tu senda, trampas, lodo, y hasta arena movediza. Pero, ahí entra la segunda parte del texto: "Cuando el hombre cayere, no quedara postrado porque Jehová sostiene su mano".
Esta es la figura del padre, que camina llevando a su hijo de la mano. Los pies del niño pueden resbalar, tropezar, porque es niño; pero, mientras el padre lo sostiene de la mano, el niño no queda caído.


Partor Alejandro Bullon
Meditaciones  para adultos

miércoles, 13 de abril de 2011

NADA

Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 1 Timoteo 6:7.

El reloj marcaba las 2:17 de la mañana en uno de los más grandes y famosos casinos de Las Vegas. La pequeña multitud allí reunida aguardaba, ansiosa, el resultado final.
Paul Estgate, un joven danés de 22 años, moreno, de cabellos ondulados, miro hacia todos los lados; respiro hondo; puso la última carta sobre la mesa... y profirió el grito de victoria. ¡Acababa de ganar 9,15 millones de dólares, en el campeonato mundial de póker! Sucedió en la madrugada, mientras en Santa fe, capital del estado de Nuevo Méjico, nevaba con sutileza.
Con la vista perdida a través de mi ventana contemplo el paisaje de una mañana típica de invierno, y pienso en Paul, el nuevo millonario.
"Nada hemos traído a este mundo", dice Pablo. ¡Cuánta filosofía en pocas palabras! Pero, aunque Paul nada trajo, en estos momentos es dueño de una pequeña fortuna; nueve millones son nueve millones... Supongo que el ganara mucho más a lo largo de la vida. A fin de cuentas, es joven y tiene todos los años por delante. Sin embargo, un día, como todos los mortales, dejara también de existir. Y ese día, afirma Pablo, nada podrá sacar.
Sin considerar la manera en que el joven danés gano ese dinero, me impresiona saber que Pablo dice esto a otro joven. Timoteo, en aquel tiempo, estaba comenzando la carrera de su vida. Tenía mucho que aprender, y el anciano apóstol lo induce a pensar en la oportunidad valiosa que significa el corto periodo de existencia que permaneceremos en esta tierra.
¿Cuál es la meta de tu vida? ¿Hacer dinero, lograr fama y conquistar poder? ¿Acumular riquezas y posesiones; construir imperios y mansiones? ¿Dónde quedan las personas que amas, mientras corres obsesionado detrás de lo que estableciste como el blanco de tu vida?
El mensaje central de hoy es que, tal vez, no sea tan valioso correr buscando simplemente cosas. Al concluir la vida, nada llevaras. Quien sabe, lo único que haya realmente valido sea los momentos que viviste al lado de las personas queridas que te rodearon.
Empieza este nuevo día corriendo detrás de tus ideales. El Señor Jesús está a tu lado; no temas a nada. Pero, no te olvides de que "nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

sábado, 9 de abril de 2011

DONDE ESTA TU ESPERANZA?

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 1 Timoteo 6:17.

A travieso los cielos de América en el vuelo 4352 de American Eagle. El horizonte, azul e infinito, me habla del poder de Dios; de su permanencia y eternidad. Mis ojos se pierden en la inmensidad de un Dios vivo.
Abajo, en la tierra, las cosas andan mal. Mientras los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos prometen sacar al país de una de las mayores crisis financieras de su historia, hay gente que llora y se desespera, frente a la caída vertiginosa de las bolsas.
Depositaron su "esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas", indica el versículo de hoy. Inciertas, como las nubes llevadas por el viento; como la garúa, que hoy es y mañana deja de ser. Como el canto del cisne, que suena bello y repentinamente se hace silencio de muerte.
No habrá mañana para mucha gente; el sol no brillara ni el oro relucirá. Los números, que brillaban, alucinantes, en la pantalla de la computadora, traerán el recuerdo de la ilusión perdida. Quien sabe, entonces se acuerden del "Dios vivo que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos". A veces, Dios permite que nos frustremos con la fugacidad de nuestros planes; con la superficialidad de nuestros sueños. Con frecuencia, el permite que andemos nuestros propios caminos, con la intención de enseñarnos el dolor que nos conduce de regreso a la única Fuente de seguridad y permanencia.
Nunca es tarde para aprender; los sueños destruidos representan el amanecer de un nuevo día, cuando Dios está presente. Nada llego a su final cuando el Dios eterno, que no conoce fin, asume el control de la vida.
Por eso hoy, a pesar de tus frustraciones, a despecho de tus derrotas, alza los ojos al Cielo, y contempla la benignidad y la misericordia de un Dios que se preocupa por ti y está siempre con los brazos abiertos, listo a correr en tu auxilio.
No salgas hoy, a enfrentar una nueva batalla de la vida, sin la seguridad de que tu confianza está depositada en "el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos".

Pastor Alejandro Bullon
Meditaciones para adultos

viernes, 1 de abril de 2011

"MI PAZ OS DOY"

La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Juan 14:27.

Anochece. Siempre anochece. El sol puede brillar en todo su esplendor, pero eso no significa que el día será eterno. En este mundo, la noche llega más tarde o más temprano. Las sombras vienen y, con ellas, muchas veces, vienen también las inseguridades y los miedos. Es la ley de la vida: hay día, pero también hay noche.
Aquella noche, sin embargo, en la vida de Casiano, era la más terrible. Su hogar había sido destruido por una insensatez suya. El peso de la culpa lo abrumaba; golpeaba su cabeza como un martillo. Lo atormentaba, y lo crucificaba en el madero de sus errores. Cómo hubiese querido volver a ser niño, despreocupado con la vida, ajeno a los problemas de los adultos. Un niño cansado de correr por los campos verdes de su tierra, que dormía en paz cuando la noche llegaba.
¿Paz? ¡Hace mucho tiempo ignoraba lo que era paz! Pero, ¡cómo son las ironías de la vida! Acababa de regresar de una misión de paz, en un país extranjero. Él, buscando paz para los demás cuando, en lo recóndito de su ser, no sabía lo que era eso.
Hundido en su mundo de dolor y remordimiento, una noche se detuvo en un programa de televisión. Allí se hablaba del maravilloso amor de Jesucristo. No le prestó atención, al principio. Pero, a medida que el pensamiento del presentador avanzaba, despertó su interés.
El hombre de traje oscuro y voz suave, hablaba de paz. No se refería a una paz pasajera, humana. No hablaba de un acuerdo de concordia entre seres humanos; hablaba de un sentimiento de quietud y bonanza que se apodera del corazón, a pesar de las circunstancias terribles que la vida presenta.
Casiano anheló esa paz para él. Con asombro, veía describir la historia de su vida; sus encuentros y desencuentros; sus noches de amargura, sin poder dormir.
Repentinamente los ojos del presentador se fijaron en los suyos. "¿Adonde irás", le preguntó, "si no vienes a Jesús?" Casiano no lo pensó dos veces. Se ¿ipróximo a la televisión, y cayó arrodillado, entregando el corazón a Jesús.
Ya pasaron más de veinte años desde aquel día. Hoy, Casiano sabe, por experiencia propia, lo que Jesús quiso decir al anunciar: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

CONFIA EN EL SENOR

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Jeremías 17:7.

El versículo de hoy fue escrito, por Jeremías, en circunstancias dramáticas. La destrucción del pueblo se acercaba; era inevitable. Los ejércitos enemigos se preparaban para el ataque. Y el propio Jeremías era el portador de malas noticias para su gente.
A pesar de eso, el profeta asegura que, aun en medio del dolor y de la tristeza, el varón que confiase en el Señor sería bendito. ¿De qué bendición estaba hablando?
El versículo 8 trae la respuesta: quien confía en el Señor, "será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de su sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto".
Interesante, la promesa divina. No dice que el calor no vendrá ni que la sequía no llegará. Afirma que, en medio de las situaciones adversas, sus hojas estarán verdes y producirá mucho fruto.
La tragedia de las personas no consiste en las luchas y las dificultades que se presentan cada día, sino en la falta de confianza para ir en pos de la victoria. Cuando el dolor llega, el que confía en Dios es como el árbol cuyas raíces saben dónde buscar agua.
Aun en medio del desierto, es posible encontrar palmeras; árboles gigantescos y erectos, en medio de la sequía y de los vientos. Las palmeras están allí no porque carezcan de dificultades; el secreto de su permanencia es la fuente de vida que sustenta su existencia. Las inclemencias del clima les enseñaron a introducirse hondamente. Sus raíces se deslizan, silenciosas, en busca de agua.
Si hoy es un día terrible, y sientes que estás solo; si te faltan fuerzas y estás a punto de desanimarte y abandonar la batalla, quita tus ojos de las cosas en las cuales confiaste y deposítalos en el Señor. Puede parecer infantil, a veces. En este mundo pragmático en el que vives, puedes tener la impresión de que estás actuando como un niño.
Pero, las cosas divinas son así. Tal vez por eso, el Señor Jesús dijo un día que, si no nos volvemos como niños, no entraremos en el Reino de los cielos.
No temas. Los ejércitos enemigos pueden estar allá afuera, armados hasta los dientes, pero "bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

NO TEMAS

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10.

Rafael lo vio. Se acercaba lentamente, con paso firme pero sin prisa. Aquella figura deslumbrante miraba a su alrededor, buscando algo. Rafael tuvo la impresión de que aquel ser angelical lo buscaba a él.
Pensó que no lo vería, escondido tras el miedo. Pero no fue así. Sintió que la mente de aquel hombre se extendía hacia él. Sintió cómo su pensamiento penetraba en el suyo. Se volvió lentamente, y caminó hacia él. Quedó paralizado. El miedo había desaparecido, y la paz envolvía por completo sus sentimientos. Sucedió a orillas del río Aguaitía, en la selva peruana, la noche en que los guerrilleros de "Sendero luminoso" mataron seis policías y 18 campesinos. Rafael fue el único sobreviviente. Afirma que la aparición de aquel ser asustó a los guerrilleros, y salvó su vida.
A lo largo de la historia, en todos los tiempos y en todos los lugares, Dios siempre ha cumplido su promesa. En el momento de dificultad, ahí está él, con la mano extendida para ayudar al hijo que clama con fe. No hay crisis que no conozca; no existe dolor que no entienda; no hay sufrimiento que no vea.
En este preciso instante, las sombras de la angustia pueden rodear tu vida. Ejércitos enemigos pueden cercar la ciudadela de tu alma. Puedes tener la impresión de que ya no tienes fuerzas y de que está todo perdido. Pero, el Señor prometió que te librará. Lo hará de dos maneras. "Soy el Dios que te esfuerzo", dice. Te infunde poder, cuando estás invadido por el temor; te usa a ti mismo para derrotar las fuerzas enemigas. Pero, si fuere necesario, opera milagros. Te libra maravillosa, incomprensible y divinamente.
No temas enfrentar los desafíos que la vida te presenta hoy. No importa cuan grandes sean tus adversarios. Lo que interesa es que tu Dios no conoce de derrotas, y en este momento está listo para sustentarte con la diestra de su justicia. ¡Esa es su promesa!
Por eso, parte hoy con las palabras de Dios en tus oídos, que te dice: "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré, con la diestra de mi justicia".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón